La exploración espacial podrÃa verse comprometida por la evolución de microorganismos ultra resistentes en entornos extraterrestres, poniendo en riesgo la salud de los astronautas y la contaminación de nuestro planeta.
El ser humano es un arquitecto no solo de ciudades, sino también de microbiomas. Al pasar tanto tiempo en interiores, hemos co-evolucionado con una comunidad de microorganismos que nos acompaña a todas partes. No es de extrañar que en nuestra extensión espacial estos microbiomas se hayan adaptado y evolucionado a las condiciones de la Estación Espacial Internacional, los microbios presentes en nuestros hogares y oficinas, ahora están a millones de kilómetros sobreviviendo a un mundo sin gravedad y con niveles altos de radiación.
El cosmos es nuestro laboratorio más grande y exótico. Más allá de los confines de nuestro planeta, el espacio exterior nos ofrece un entorno único para estudiar los lÃmites de la vida microbiana.
Sin las ataduras de la Tierra, los microorganismos se ven sometidos a presiones evolutivas extremas, lo que puede dar lugar a adaptaciones sorprendentes y a la aparición de nuevas especies.
Esta versatilidad microbiana también representa un desafÃo para nuestros ambiciosos planes de exploración espacial.
Y es que, diferencia de sus homólogos terrestres, las cepas de E . bugandensis dentro de la Estación Espacial Internacional han mostrado mecanismos de resistencia que las clasifican dentro del grupo de patógenos ESKAPE, reconocidos por su resistencia amplia a tratamientos antimicrobianos. Estas cepas son las responsables de provocar infecciones de las vÃas urinarias o el aparato respiratorio.
¿Y cómo podrÃamos proteger a los astronautas y nuestras naves espaciales de estos microbios viajeros? La respuesta está en la astrobiologÃa. Al desentrañar los mecanismos moleculares que permiten a los microorganismos sobrevivir y prosperar en el espacio, estamos un paso más cerca de garantizar misiones espaciales más seguras, sin embargo los estudios continúan en desarrollo para poder conocer más sobre el comportamiento de esos astronautas microscópicos.